No veo a nadie sobre mis hombros y es por una simple razón, porque no estoy ni más arriba ni más abajo que nadie. El humano es el animal que por defecto o por derecho, autobloquea sus depresiones, defectos físicos o mentales, o traumas de inferioridad para poder sobresalir en grupos determinados (trabajo, universidad, colegio, sociedad), pero esto como la mayoría de las cosas a las cuales recurrimos en busca de un solución o mejora interna es un arma de doble filo que con el tiempo nos conlleva a convertirnos en megalómanos.

Megalomanía (del griego μεγαλομανία) es un estado psicopatológico caracterizado por delirios de riqueza, poder, u omnipotencia - a menudo el término se asocia a delirios de grandeza y una obsesión compulsiva por tener el control de todo, incluyendo emociones, relaciones de pareja, familia, trabajo y entretenimiento. La palabra deriva de "manía" significando locura y de "megalo" significando una obsesión con grandiosidad y extravagancia, síntoma común de la megalomanía. A veces es un síntoma de desórdenes maníacos o paranoides, depresiones múltiples, grandes complejos de inferioridad que conllevan a desordenes paranoides, en donde el sujeto aquejado de esta perturbación, tiende a ver situaciones que no existen o a imaginarlas de una forma tan creativa que solo él termina creyéndoselas, y las puede emplear para manipular sentimientos y situaciones de cualquier tipo. Es un mal estudiado por los especialistas desde tiempos muy remotos. Asociados a emperadores, reyes y personajes de la realeza como Juana

Estos seres, convierten su entorno a su conveniencia, creando un ambiente de completo desorden y falto de equilibrio, donde no se sabe exactamente cuando se esta bien o mal. Cabe destacar y dejar muy en claro, que los megalómanos son capaces de emitir juicios y afirmar con una certeza tal, que es incuestionable, con respecto a otras personas.


“es mi amigo, lo conozco como a la palma de mi mano” solemos escucharlo no a diario, pero si frecuentemente (al menos). A mi JUICIO, nunca llegamos a conocer ni a nuestro mejor amigo o hermano como realmente creemos; sacar en conclusión, a firmar y enjuiciar a una persona por lo que creemos que es, es el peor error que cometen los humanos, nos aferramos a lo que vemos y creemos.

Durante todo éste proceso las personas involucradas directa o indirectamente, es decir, los seres que llegamos a conocer, evalúan nuestro trabajo y quehacer por la vida, como jueces en un certamen de belleza; minuciosamente siguen nuestros pasos y por bien o por mal emiten resultados en base a lo que creen o piensan que somos, se atreven a asegurar que somos de tal o equis manera” grave error (a mi JUICIO).
Lo que no dije fue, que en ese proceso, cambiamos, eventualmente todos los seres humanos cambian su manera de pensar, actuar y ver las cosas, según como éstas lleguen, nacemos siendo alguien morimos siendo otro, solo que con el mismo cuerpo y la misma alma, pero la vida “es la mejor escuela del mundo” y de ella solo nos graduamos el día que morimos, ese día habremos aprendido lo que teníamos que aprender y lo habremos aplicado. Es por eso que no veo a nadie por arriba ni por debajo de mi hombro, ni me atrevo a juzgarlas… solo a mi JUICIO me evaluó yo, porque soy mi propio juez y sobre mí Dios que conoce mi corazón y lee mi mente.


PD: hay seres que durante su vida, a pesar de los cambios que pueda experimentar irán en contra de las leyes naturales de la vida. (vagos, ladrones, envidiosos) pero eso es harina de otro costal. En una próxima edición espero profundizarlo.
Carlos Alexander!











